Nuestros valores centrales están fundamentados en la palabra de Dios.

Aceptación y amor

Mostraremos aprecio a toda persona, sin distinciones por razones de edad, apariencia, sexo, condición social, creencias o formación intelectual. Ofreceremos nuestra amistad desinteresada a quienes estén buscando a Dios y a quienes están alejados.

Dependencia del Espíritu Santo

Haremos de la oración una práctica cotidiana y buscaremos siempre la dirección del Espíritu Santo para todas las decisiones importantes de nuestra vida y ministerio.


Lealtad

Honraremos a Dios siendo fieles a nuestros líderes, a las enseñanzas, disciplina y gobierno de la Iglesia de Dios, a los planes y lineamientos generales de la organización.

Integridad

Seremos transparentes en todas nuestras acciones, rendiremos cuentas y nos esforzaremos por vivir de acuerdo a lo que predicamos y enseñamos.

Mentoría

Recibiremos con buena actitud la instrucción y amonestación de nuestros líderes, les apoyaremos sin reservas en la ejecución fiel de planes, programas y acuerdos.

Responsabilidad

Cumpliremos fielmente nuestros deberes para con Dios, la iglesia y el estado, entregaremos puntualmente los informes requeridos y acataremos con buena actitud las convocatorias y tareas extraordinarias que se nos pidan.

Excelencia

Pondremos nuestro mejor esfuerzo para realizar todas las tareas como para Dios y no para los hombres. Nos esforzaremos por planificar y ejecutar de la mejor manera todo lo que contribuya al desarrollo integral de la familia, la iglesia y la nación.